CULTURA MEDITERRÁNEA Y HERENCIA: INTRODUCCIÓN

"Libretas llenas de ideas y notas desordenadas, escritorios repletos de cosas, mente un tanto desordenada, apasionada por todo, sabelotodo." Una buena amiga me ha enviado hoy esta descripción que creo, ha encontrado ojeando Pinterest. No se realmente quién es el o la autora, pero describía (o trataba de hacerlo) la mente del escritor. Me ha sorprendido. 

Sigo sin acabar de creer en las etiquetas, y me parece que siempre se equivocan. Creo que no existe una única versión de algo, más bien opino, aunque suene idealista, que uno es capaz de hacer lo que se proponga hacer, a su propia manera, con su ritmo, si no pierde la paciencia. Me considero un ejemplo práctico de esa verdad (cuando querais os cuento mis andaduras en la educación reglada), y por eso mismo me gusta retarme y descubrir que sí puedo. Recuerdo que a los 15 años, más bien por aburrimiento, me reté a leer tres novelas en un verano, (lo se, no parece un gran reto pero en aquel momento para mí lo era), y al darme cuenta de que sí podía se convirtió en el verdadero inicio de mi pasión por los libros, que no el de mi fascinación por las historias (eso empezó muchos años atrás).

El caso es que sí ha acertado y supongo que algo de razón debe tener, porque aquí estoy, en medio de una búsqueda sin fin. De un tema salto a otro, tantas y ¡tantas cosas despiertan mi atención! y en medio de todas esas ideas y anotaciones, creo que algunas de ellas sí podrán pareceros interesantes e intentaré ponerlas en orden y descubriros aquello en lo que ando metida últimamente.

 

Todo empezó con un sueño que tuve hará más o menos nueve meses. No me ocurre a menudo, pero cuando lo hace, solo hay una o un par de cosas que se acaban incrustando en mi cabeza y hasta que no he averiguado sobre ello no puedo descansar, me persiguen. 

Al fondo de una cueva prehistorica, en una pared que debía tener millones de años, encontré pintado un toro blanco. Era enorme, y había guerreros a su alrededor intentando cazarlo. Al despertar lo dibujé, y aquel animal se me hizo tierno, puro, algo sagrado diría yo. Un misterio.

Se me unió con esta escultura con la que he convivido desde que tengo memoria, todos los veranos al ir a la playa:

 Pasifae, de Oscar Estruga. Vilanova i la Geltrú.

Pasifae, de Oscar Estruga. Vilanova i la Geltrú.

Se trata de Pasifae, la reina de Creta, esposa del rey Minos. No se cómo andáis de mitología Griega, pero es una historia fascinante ( si queréis oírla, os la explico en el video que podréis ver más abajo) 

Esta mujer fue la madre del Minotauro, la criatura que fue encerrada en el laberinto que mandó hacer el rey Minos, y que años más tarde un tal Teseo, el hijo recién descubierto del rey de Atenas mató con ayuda de la enamorada e ingénua princesa Ariadna.

Aquella escultura se me unió con esto que me encontré en una visita a Alicante con unos amigos: 

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Llegados a este punto me diréis: "¿Cómo algo tan obvio no se te conectó antes?" 

"Bueno"- os contestaré - "Que lo relacione no implica que lo encuentre interesante. Y resulta que ahora sí me lo parece". 

Así que me propuse estudiar nuestras raices, las de aquellos que hemos crecido con la preséncia constante del llamado Mare Nostrum, y quizá alguna más.  Porque, y ahí os dejo con la intriga, resulta que todas las culturas bañadas por este mar tienen en común el hecho de que tanto en su mitología como en su religión la figura del toro es algo que se repite una y otra vez.  Y de ahí se que podremos sacar alguna que otra conclusión de quién somos ahora. 

Os dejo con un video que grabé hace poco hablando sobre este tema:

Pronto más.

Si queréis, podéis dejar comentarios, apuntes, ideas, etc sobre el tema... ¡Os leeré con entusiasmo!

¡Hasta pronto!

 

Noemi Navarro